En la mitología griega, Niké o Nice (en griego Νίκη) era la diosa de la Victoria. Era capaz de correr y volar a gran velocidad, aparte de lo cual no se le atribuían otras cualidades extraordinarias. Se la consideraba simplemente como portadora de buena suerte, y solía estar asociada con algún otro dios. De hecho, se le representaba a menudo con una pequeña escultura alada en la mano de otro dios más importante, como Zeus o Atenea.
Se la consideraba hija de Zeus, no obstante tras la batalla de Salamina480 a. C.) a menudo se la asociaba y se la creía idéntica a Atenea, siendo Niké un apodo suyo que significa «victoriosa». Otra versión la hacía hija del titán Palas y de Estigia, siendo hermana entonces de BíaZelo (el Fervor) y Cratos (la Fuerza). ( (la Violencia),
Destaca su templo en la Acrópolis de Atenas. Suele aparecer representada con alas y portando una palma o una guirnalda de laurel. Representaciones conocidas de Niké son la llamada Victoria de Samotracia (actualmente en el museo del Louvre) y la pequeña estatua en la mano del Zeus de Olimpia.
Su equivalente en la mitología romana era Victoria.